Posteado por: avetrueno | Marzo 21, 2009

EL POMBERO COMO MODELO PEDAGOGICO

HOY NOS URGE POMBERIZARNOS, AFIRMA ANALISTA DE RAMOS GENERALES.

Tapa del más reciente libro de Zonzorimá de la Flor

Tapa del más reciente libro de Zonzorimá de la Flor

“Jugo de piñaaaa….Croooonica…MP3 de Lalo…”. La zona de Pettirossi hervía (las 9 de la mañana del sábado) a la hora en que Zonzorimá de la Flor, especialista en Ramos Generales, presentaba entre las casillas de venta de la zona su más reciente y singular ensayo titulado EL POMBERO COMO MODELO PEDAGÓGICO. El subtítulo es un homenaje en onda reload a Paulo Freire: La pedagogía como práctica de la ubicuidad.

“¿Por qué la propuesta del pombero como modelo pedagógico?”, le preguntamos al autor, sin más trámites. Zonzorimá no se apura en responder. Se sirve el tereré, chupa la bombilla cerrando los ojos al estilo Lugo y luego dispara:

“Es que hace rato la escuela se hizo el pombero y no nos damos cuenta. Encima ustedes los periodistas últimamente participan de este gran juego en ayudar a no entender el mundo. Hoy la mejor manera de andar perdido, es leyendo un periódico”. Dejamos pasar el comentario. Zonzorimá capta nuestro ñembotavy y continúa: “Por ejemplo, anda saliendo en la prensa que en tal lugar los chicos dan clase bajo el mango, o en la cancha. Supuestamente el problema aparece con el nombre de falta de infraestructura o de presupuesto. Encima el MEC dio vía libre para que se siga cobrando el famoso aporte escolar a fin de costear el mantenimiento de los locales escolares”.

“¿Estás diciendo que por allí no va el problema?”, preguntamos. “Y no porque hoy la escuela no está en el establecimiento escolar”. Esta afirmación nos descoloca y Zonzorimá se percata de nuestro asombro. “Hoy la escuela es exactamente como el Pombero: aparece en muchos lugares, se mueve constantemente y lo peor es que no lo vemos. Por eso estoy proponiendo en mi libro lo del pombero como modelo pedagógico”.

Por supuesto, ante esto surge la pregunta obvia: “¿Quiere decir que necesitamos de docentes pomberos? Y si es así, ¿cómo formamos a esos docentes?”. Zonzorimá sonríe y responde: “Lo primero es aprender a bailar cumbia y por eso el libro viene acompañado de un DVD que te enseña los pasos básicos que cualquiera lo puede aprender en cualquier lugar”. Reproducimos a continuación una de las lecciones incluidas en el DVD. En esta se muestra que hasta mientras se limpia la ventana o se arregla el jardín es posible mover el cuerpo para comenzar a pomberizarse como docentes.

“¿Cumbia?”, preguntamos. “Y si, hermano, el docente pombero debe especializarse en el movimiento, en sacudir su cuerpo, tiene que poder estar en continuo movimiento para no perderse nada. También debe ser un cazador de signos, captar el movimiento del mundo, en qué se está transformando. El docente pombero es alguien que sabe abrir la puerta para salir a jugar y no alguien experto en aipo pedagogía de competencias a evaluar”.

“Y el Ministerio de Educación está cerca o lejos de este asunto del pombero como modelo pedagógico?”. Zonzorimá suspira y responde: “El MEC anda como en los versos de Susy Delgado: pyharé pyte gueterí ha ndahupytyi pe ñe’e ojajaiva (es aún noche cerrada y no alcanzo el habla que brilla). Y te digo que el MEC ya llegó a su techo. El Pombero no suele luego andar por allí. Lo que tenemos que hacer ahora es sacudirle fuerte a la cumbia a ver si se desconectan de nuestra cabeza la escuela del establecimiento escolar. Si seguimos con la idea de que ambos deben seguir tal como en el siglo XIX, aunque le conectemos Internet , igual nomás persistiremos en el bodrio”.

Al menos no podemos negar que el lugar de presentación del libro, desde la perspectiva de Zonzorimá, es una de las tantas escuelas pomberos que funcionan en el país. Las plazas también…hasta que Evanhy instale alli sus rejas. Parece que también necesitamos de intendentes pomberos, capaces de entender el movimiento del mundo.


Respuestas

  1. Uf uf uf es pesado esto de maestro pombero, escuela pombero, presidente pombero, democracia pombre, aparece y aparece y nos hacen creer que parecen y vuelven a desaparecer y entre aparecer, parecer y desaparecer se nos obnubila la vista, la razaó y hasta nuestro ser se pomberiza.y bueno asi nos va y asi nos seguira yendo…nos queda estar en la onda om om om o la cima del puente remanso

  2. Encima de aparecer y desaparecer, es feo…!
    me imagino que los niños deben estar con ganas de conocer esta escuela, que tiene uno de los super poderes de varios de los “personajes de comics”. Más de algún alumno ha de querer desaparecer en los días de examenes, y aparecer cuando se le de la gana. O quizás volverse invisible para entrar en la casa de la profe y anotar los temas de examenes….
    Pobre educación…y así nos va.

  3. Será que en realidad la educación solo puede darse por arte de magia? Será que el realismo mágico se adueñó de nosotros y de esta isla perdida en el tiempo?
    Integrarse es cumbia y reguetón?Por suerte nos queda el cigarro y la caña y muy a escondidas y de noche asustar al agente con la magia convertida en realidad y como siempre digo orgullosos de nuestra ignorancia.


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