
En su edición de hoy (24 de agosto, 2008), la Revista del diario ABC incluye un artículo de Luis Verón titulado “El pasado que no nos suelta”. Describe allí los efectos del “holocausto de la nación paraguaya” producidos por la Guerra de la Triple Alianza. Dejando a un lado detalles puntuales de ese momento histórico, puede llamar nuestra atención ciertos parecidos existentes entre las denuncias que vienen realizando los diversos periódicos sobre los destrozos, carneadas, robos, vaciamientos encontrados en diversos entes estatales, productos del anterior laaaaaaaaargo gobierno, y el ambiente de despojo instalado por los aliados cuando entraron el 1 de enero de 1869 en Asunción.
Relata Verón que los aliados sometieron a la ciudad desolada por la guerra a un “vil saqueo, del cual ni siquiera los muertos de los cementerios se salvaron”. Especialmente los brasileños desmantelaron y destruyeron la planta siderúrgica de Ybycuí y desapareció el ferrocarril.
Conforme a lo que se viene publicando (sólo por citar´, está el destrozo de los vehículos de Hacienda), hoy prosigue el saqueo pero esta vez las fuerzas aliadas están conformadas por un pecualiar ‘ejército local’ vinculado a la gloriosa Asociación Nacional Republicana. Pero esta realidad hunde sus raíces en cuestiones no tan superficiales sino que habla de un deterioro más inquietante.
A propósito de este punto, Bartomeu Meliá, en una conferencia pronunciada en el 2001, apuntaba lo siguiente: “El Paraguay en mucho de su imaginario está volviendo a ser cazador-recolector, en vez de ir a la civilización estamos pasando al salvajismo, somos de nuevo cazadores-recolectores (…) con el agravante de que ni siquiera estamos en la fase más civilizada del salvajismo, sino en la fase previa de la caza-recolección, precisamente la de los ‘chupadores, extractores’. Son depredadores terribles (…) destruyen todo, ni siquiera se comen todo lo que han cazado, y lo mismo sucede en la pesca (…) esta actitud ha pasado a la sociedad (…) somos cazadores y recolectores sin rituales ni reglas”.
¿Cómo revertir este proceso? Particularmente preocupante el diagnóstico cuando lo aplicamos al sector público donde la desmoralización de las instituciones, corroídas por la avidez depredadora del dinero, el prestigio y el poder, muestra cómo el principio de la dignidad de la vida se ha pulverizado a tal punto que el Estado Social de Derecho suena a una broma para Tinelli.
“La democracia y el mercado son dos instituciones que, por una parte, parecen las más adecuadas para proteger y hacer efectivo el ejercicio de la libertad individual dentro de un marco lo más amplio posible de igualdad; su estabilidad tiene, por ello, una indiscutible relevancia ética. Pero, por otra, libradas a su propio dinamismo, presentan una clara tendencia a la autodestrucción”. Esto apuntaba Ernesto Garzón Valdés en su ensayo titulado “Instituciones suicidas. Estudios de ética y política“. Oportuno señalamiento para nuestro presente donde una versión mucho más interna de la Guerra de la Triple Alianza II aún sigue en proceso con grupos que no sólo podemos hoy ubicarlos en filas del Partido Colorado.
es una profunda tristeza que argentinos y brasileños hayan servido al ruin imperio ingles para degradarse y destruir en aquella epoca la nacion mas prospera de America el Paraguay.
a esa suerte de soldado serviles al imperialismo se les debe colocar en el sitio que corresponde, el lugar de los degradados en su humanidad.
y comenzar a luchar por encontrar ese ser que aquellos egolatras creyeron destruir al servir al dinero e imperio ingles.
saludos cordiales desde Mexico.
Por: Philippe louis Morones el Abril 6, 2009
a las 9:19 pm
esta re bueno alien lastima que si es un flog como dicen tiene que haber fotos d lo que te piden pero bueno es lo que haii nu???? =)
Por: ara =) el Julio 2, 2009
a las 10:30 pm